miércoles, 9 de mayo de 2018

Mariposas en la india

MARIPOSAS EN LA INDIA

Noto como aprietan mis antebrazos.
 Forzosa llamada del instinto racional.
Disparate es el apoyo racional al instinto, 
pero es distinto, el querer que el añorar. 
Y no es lo mismo la pasión que el deseo
 a su vez divago en un sueño pasional. 
Ansío burbujear. Hay capullos en mi cuerpo
caprichosas crisálidas crecen sin eclosionar. 
Vive en la mentira la razón
Tiene sus motivos. Triste confusión. 




lunes, 7 de mayo de 2018

Gritos fugados.

GRITOS FUGADOS

Es lunes de discordia y discrepancia.
solo cabe la memoria en mi cabeza
no producen efectividad los recuerdos
pues no colaboran, solo estresan. 
Y no cesan. 
En el cesar del olvido nace la nostalgia
en el bloqueo de la memoria la ignorancia.
No es la vida equilibrio presencial
ni te la dan las inhibiciones pasajeras.
No da el hedonismo la felicidad, 
ni el estoicismo evita la tristeza. 
Nada es universal,
con gusto Newton puede presenciar
a mi amiga la física cuántica.
No existe el tiempo en mi universo
Pero no cesa. 
No deja el tiempo de arrugar mi cara
ni de marcar más mis costillas, 
no para de mostrarme, tortura eficaz, 
todas mis absurdas caídas. 
La cosa no está en levantarse, 
si no en darte cuenta que caíste.
¡Miserable! eres ruin con baja estima.
Eres cruel y absurdo, triste con sonrisa. 

Esto lo saco en clave de tristeza
casi no puedo llegar a acertar por qué 
tengo ganas de llorar en la biblioteca.
Que esta apatía la resisto, pero 
me hace tanta mella...
¡No ceso!
No paro de machacarme sin saberlo, 
soy infeliz y no puedo pararlo
y no es cosa de tiempo, ni de hablarlo.
Puedo conllevarlo, hacer el día a día, 
Vivo sin que salgan gritos de mi cuerpo, 
pero grito. 

Soy el carcelero de mi alma
Y no ceso. 


domingo, 22 de octubre de 2017

Hallazgo de Limpieza

áspides percusivas llegaron a abrazarme,
por donde mis extremos comienzan.
No tengo pozo pa llorar
y estoy agotado.
Ni siquiera estas nubes me son nuevas,
porque ya su blanco vi,
y resulta igual a tantas camisetas ordinarias
de algodón.

Todas las frecuencias me golpean,
todas las palabras automatizadas,
todo interés por querer tener interés
o tener que querer,
por interés.

Me estallan los costados.
Nací único de una roca monominerálica
-yo que sé-
pero cansado y viejo
siendo tan joven,
de escuchar lo mismo.
Por favor, no quiero ser yo cima de montaña
porque implicaría que el mundo es
inmensamente bajo.
Y aun así, atado, mas me pongo candados de pendiente
por no querer verme sin sombra.

Tiro los ojos parriba y
no siempre veo Padre;
si me quedo entonces,
los humos más obtusos me invaden
desde los pies.
"Yo seré Jefe y Padre", susurran
silabeantes las sinapsis más vacías.

Buaf.
Desde el pan y la mandolina,
saltan planetas con melenas
de cometas
que a veces me abrazan,
que a veces me abrasan,
y me amortajo con una sábana en blanco.
A lo mejor soy yo el único androide
de este lugar
y todos los demás son
ángeles y santos,
y yo el malo por no saber querer
y querer perder
sin tampoco saber.

jueves, 27 de abril de 2017

lo que quiso decir .

Estos días azules
y este sol de la infancia,
los naranjos arden
y el azahar huye.

Los chopos cortados,
los álamos sembrados,
las lechuzas corriendo,
las ratas volando.

El viento se queja,
el polvo le frena,
el niño se queja,
la cebolla le frena.

La música se torna ruido
las vendimias, sangrías,
los vecinos se miran;
el diablo gobierna!

Aquí venimos
los vencidos,
abridnos las puertas,
preparad las defensas.

Los arcángeles heridos,
los escudos quebrados
los tinteros teñidos,
de mina y espanto
un brutal soliloquio
de esta tierra,
a la que tanto quiero
y a la que le debo tanto. 

jueves, 23 de febrero de 2017

rezarle al olvido

Quiero rezarle al olvido
y que se pose en mí
como una mañana sorda
se posa en la intemperie.

Quiero soñar vidas
de toda índole,
y reir versos de esos
que no suenan al romperse.

Quiero escudriñar cada uno
de los todo y los nada,
como si tú lo valieses todo
y yo no valiera nada.

Quiero quejarme del tiempo
que me cobra la vida
a precio de saldo,
y reunir tus canas
para pintar de blanco mi alma,
y soñar como hace tiempo
que no he soñado. 

jueves, 2 de febrero de 2017

Suspiros afables

SUSPIROS AFABLES

Son malinterpretables mis palabras
y mis deseos de arrancarte la blusa.
Es escusa este poema para tus dudas
pasajeras.
Eres musa y reina de mis sueños,
nada más, perlo ojalá coincidas hoy conmigo
en el divagar de mi cerebro. 
Parte de mi pasado y un cacho
de mi presente ¡Que suerte tenerte!

 Si fueras mía, ya no existirías,
no debo tocarte, querer quiero, pero 
no eres más que un capricho 
en forma de espina que me clavé
cuando agarré la rosa astuta de los sentimientos.

Es fugaz soñar contigo, con tus besos,
¡Ay! pero cuan marcados se me quedan,
son el suspiro del siguiente día entero. 

Y eres imposible, y te rechazaría, 
y me encantas. Debería odiarte, pero,
sueño acariciarte, y qué calor 
me sube por el pecho, ¡qué vivo 
me haces cuando duermo! Y despierto,
soy feliz recordando esa imagen
en la que hago lo incorrecto. 

Aprendí a no tenerte, 
si algún día, mi vida, 
se convirtiera en sueño, 
perdería.
a esa mi reina musa.
mi mar profundo
de olas descaradas.
Perdería,
el suspiro cuando despierto. 

jueves, 12 de enero de 2017

Discurso de investidura del cuervo presidente del Sindicato de las Aves Perdidas (SAP)

DISCURSO DE INVESTIDURA DEL CUERVO PRESIDENTE DEL SINDICATO DE LAS AVES PERDIDAS: 

Hoy pongo voz, a todas aquellas palomas, colibrís, patos, jilgueros e incluso loros que viváis en el aire y fluyáis por él mismo sabiendo que os maneja como si no fuerais seres vivos. A todas aquellas que pian cuando no tienen cuerpo de piar o que tienen que anidar de nuevo cuando un temporal destruyó su antiguo nido. Aquellas que no han tenido siempre alguien con quien compartir su vuelo, o que han sido rechazados de cualquier tejado de cualquier iglesia solo por ser ellos mismos. También le pondré voz a quien no haya tenido adversidades, pues para ellos también va este discurso. 

De antemano, quiero haceros ver, aunque seamos minoría, que nunca me daré por vencido, y aunque difícil sea nuestro destino, lucharé sin usar mis garras en esta vida donde tenemos que emigrar solo porque está establecido. 

Fui joven, y como muchas de nosotras, me caí del nido donde con mis hermanas peleaba por el dulce manjar que del pico de nuestra madre emanaba. Si hubiera sabido, que ésta rechazaría mi imagen después de que mi inocencia hiciera mella y me cayera de nuestro fugaz hogar, me habría tirado yo mismo cual águila planea cuando avista a su objetivo. Pero no la culpo, no es preciso culpar a aquellos que nos rechazaron por sus creencias o prejuicios, ellos no tuvieron la suerte de sufrir, lo que nosotros hemos sufrido, y por consecuencia no pudieron ver, como nosotros, a otros de nuestra especie volar, desde el suelo, simplemente volaban. 
¿Cómo van a pararse a pensar qué está bien y qué está mal, si nada ni nadie les ha dado un por qué para pensar? Es más fácil vivir sin cuestionarse a uno mismo, o a la sociedad.

Nuestras debilidades nos hicieron fuertes, nos hicieron luchar con el día a día. ¿Para que seguir viviendo si tengo que pelear el triple que otras aves por disfrutar un poco de una ligera brisa? La respuesta se nos hizo lógica con la experiencia, ¡Nosotros apreciamos la brisa! Puede que no volemos como las aves prodigio (nadie nos enseñó a plegar las alas), puede que no consigamos comida tan fácilmente (nadie nos enseñó a encontrarla)... Y qué más da lo habilidosos que seamos siempre que podamos disfrutar de cualquier atardecer sin necesidad de tener bajo nosotros el tejado más bonito.

Es normal que te entre furia viendo como algunas tienen todos los privilegios que nosotras nunca tuvimos y que no los aprecien ni los compartan aunque les sobre; aquellas que pueden anidar cerca de la iglesia,  que pueden resguardarse a salvo de las lluvias en invierno, que tienen una fuente de agua cerca de sus nidos y a un señor mayor que les lanza pan todos los domingos...  Pero no son culpables. 
¿Creéis si quiera que son capaces de razonar que haya seres vivos que vivan sin nada de eso? 

Y ese es mi discurso, no culpéis ni odiéis a quien sea por ser como simplemente es, regañad al que no es y aparenta serlo. Tengamos orgullo propio y unámonos. Querámonos y transmitámos ese amor a todos. Ganémonos el respeto de las demás aves con respeto, y si no nos lo quieren dar, no lloremos ni supliquemos por él, eduquemos a las aves futuras en el lenguaje del querer por simplemente ser, y quien no quiera querer, que disfrute de su soledad más amarga. Nunca existirá una paz para todos si existe un enemigo.

¡Viva la SAP! ¡Vivan los seres vivos! 



viernes, 23 de diciembre de 2016

A la piromanía y otras enfermedades raras:

No puede el pirómano en su cordura jugar con cerrillos solemnes, porque se contagia de su belleza y la expande por todos lados como esporas derramadas, como esperma rojo y amarillo y de colores que se pierden a los ojos del loco.

No debe el poeta, en su poesía,  jugar con miradas, palabras,  pájaros que aniden en otros balcones, porque se ahoga en  ideas que le explotan en versos, y se le derraman en su corazón, y vierte entre papeles, entre las manos que no le conocen o en una cripta sin nombre que se abre...

sábado, 12 de noviembre de 2016

En los campos de Flandes crecen las amapolas.

Hoy, 11 de noviembre, se conmemora el armisticio de la Primera Guerra Mundial. En los países de la Commonwealth, Francia, Bélgica y otras naciones se honra en este día a los caídos en las dos guerras mundiales y conflictos posteriores. En Estados Unidos es el día del Veterano.
El armisticio entró en vigor “a las once horas del día once del mes once” de 1918, momento en el que cesaron las hostilidades. Existe la costumbre de guardar un minuto de silencio en ese momento y los creyentes suelen rezar una oración por los caídos.
En la Commonwealth es tradicional que en las semanas previas al Remembrance Sunday (hace tiempo que se trasladó la conmemoración  al domingo más próximo al 11 de noviembre) se lleve en la solapa una amapola de papel, tela u otro material; la mayoría de ellas es elaborada por la Royal British Legion, una organización caritativa que destina fondos y ayuda de todo tipo a los veteranos, los combatientes y sus familias. Los campos de Flandes, donde cayeron tantos soldados en la Primera Guerra Mundial, estaban cubiertos de amapolas. Y éstas quedaron consagradas como flor emblemática tras la publicación del poema In Flanders Fields, uno de los más populares de la 1ª Guerra Mundial,  compuesto por el médico canadiense John MacRae en 1915 tras perder a un amigo y compañero de armas en la segunda batalla de Ypres.

In Flanders Fields
In Flanders fields the poppies blow
Between the crosses, row on row,
That mark our place; and in the sky
The larks, still bravely singing, fly
Scarce heard amid the guns below.
We are the Dead. Short days ago
We lived, felt dawn, saw sunset glow,
Loved and were loved, and now we lie
In Flanders fields.
Take up our quarrel with the foe:
To you from failing hands we throw
The torch; be yours to hold it high.
If ye break faith with us who die
We shall not sleep, though poppies grow
In Flanders field.


De: https://navegandohaciabizancio.wordpress.com/2012/11/11/en-los-campos-de-flandes/

Aquí el link de la noticia que cuenta cómo la FIFA ha decidido amonestar a las selecciones de Escocia e Inglaterra por lucir la amapola en un brazalete negro.
Sinceramente apoyo la decisión de los equipos, pues creo que se trata de una buena forma de hacer honor a los que cayeron, recordar el pasado e intentar hacer reflexionar a los aficionados para no cometer errores similares en el futuro. Una especie de lazo entre historia, deporte y cultura, una forma distinta de llegar a la gente.

http://www.elmundo.es/deportes/2016/11/11/58263237e2704ed45b8b4597.html

Fragmento

Siguen sonando sonajas
con cabezas de serpiente.
Reticulados fonemas se propagan,
tú me dices lo que sientes.

Tu rostro luce amarillo
pero sin luz eres encalada.
Vibras como los grillos
y muges como una vaca.


viernes, 11 de noviembre de 2016

Pablo Neruda.


ORÉGANO
Cuando aprendí con lentitud
a hablar
creo que ya aprendí la incoherencia:
no me entendía nadie, ni yo mismo,
y odié aquellas palabras
que me volvían siempre
al mismo pozo,
al pozo de mi ser aún oscuro,
aún traspasado de mi nacimiento,
hasta que me encontré sobre un andén
o en un campo recién estrenado
una palabra: orégano,
palabra que me desenredó
como sacándome de un laberinto. 



No quise aprender más palabra alguna.


Quemé los diccionarios,
me encerré en esas sílabas cantoras,
retrospectivas, mágicas, silvestres,
y a todo grito por la orilla
de los ríos,
entre las afiladas espadañas
o en el cemento de la ciudadela,
en minas, oficinas y velorios,
yo masticaba mi palabra orégano
y era como si fuera una paloma
la que soltaba entre los ignorantes.



Qué olor a corazón temible,
qué olor a violetario verdadero,
y qué forma de párpado
para dormir cerrando los ojos:
la noche tiene orégano
y otras veces haciéndose revólver
me acompañó a pasear entre las fieras:
esa palabra defendió mis versos.



Un tarascón, unos colmillos (iban
sin duda a destrozarme)
los jabalíes y los cocodrilos:
entonces
saqué de mi bolsillo
mi estimable palabra:
orégano, grité con alegría,
blandiéndola en mi mano temblorosa.



Oh milagro, las fieras asustadas
me pidieron perdón y me pidieron
humildemente orégano.



Oh lepidóptero entre las palabras,
oh palabra helicóptero,
purísima y preñada
como una aparición sacerdotal
y cargada de aroma,
territorial como un leopardo negro,
fosforescente orégano
que me sirvió para no hablar con nadie,
y para aclarar mi destino
renunciando al alarde del discurso
con un secreto idioma, el del orégano.

martes, 8 de noviembre de 2016

Reflexión

Eres, de entre las corrientes,
sonoro parpadeo y viento, 
tempestad clara y pura,
Odisea sin escritos. 

Eneida soñada en su
señorío, versos, frescura.

Locura nerudiana
orquestando mi ventura.

Mas allá de toda comprensión,
antes de siquiera conocer 
sabores, habladurías por la noche. 

Bendita criatura verde,
oriental entre las praderas,
naciste desde el humo
inclinándote hacia la primavera,
tomando entre los caminos
oro, poesía, madera.

Quise dibujarte con 
unas cuantas palabras,
eligiendo estructuras

Temiendo olvidar el vino, 
el olor de tus ataduras. 

Pasé cerca de tu alma 
usando lápices de cera,
encendido en mí mismo
derretido en mi muerte,
obviando tu presencia. 

Duele, a veces dolía, 
esperarte y no verte
correr y no alcanzarte,
ir donde me lleve tu canto,
riendo hasta despertarme.

lunes, 24 de octubre de 2016

5 pavos un cuchillo 10 una pistola.

5 PAVOS 1 CUCHILLO,
10 UNA PISTOLA. 

Cuesta un pero en la espalda
querer tener algo que no se tiene
nos puede más la ambición por tenerlo
que la preocupación por ser consecuentes.
Se nubla el necesario ingenio,
se ahogan las fugaces ideas
grita tu cerebro, le puede la avaricia.
Grita, grita y no te escuchas 
grita y comanda tu caída. 
Se choca, ¡Grita más! y ordena
manipula, horroriza de verdad
y ningún consejo servirá
para tomar las riendas de tu vida. 

¿Quiere un loro hablar
cuando intentamos enseñarlo? 
Quizás si no le repetimos 
palabras como a un tonto
que solo, en sílabas se pierde
puede, al no ser sordo
y tener un poco de mente,
que alguna palabra se guarde
en el subconsciente.
Al fin y al cabo,
lo tendremos enjaulado
¿qué va a hacer si no muere? 

¿Quiere una abeja picar
con su doliente aguijón
o volar tranquila polinizando
el aroma del ambiente? 
Y pica, 
Y fallece pensado que
murió para defenderse. 

Y somos los humanos
los que nos defendemos matando
los que arrojamos nuestra ira
y repudiamos a los inocentes.
Somos esos ilusos vengadores
que consumimos ahogando 
al ciego, sabio, viejo y generoso,
medio ambiente. 
Somos nosotros los loros
que repetimos lo que hace la gente.



jueves, 20 de octubre de 2016

Adiós. Hasta otra vez o nunca.

Quién sabe qué será,
y en qué lugar de niebla.

Si habremos de tocarnos para reconocernos.

Si sabremos besamos por falta de tristeza.

Todo lo llevas con tu cuerpo.

Todo lo llevas.

Me dejas naufragando en esta nada
inmensa.

Cómo desaparece el monte
-me dejas…-,
se hunde el río
-…en esta…-,
se desintegra la ciudad.

Despiertas…

                      - Ángel González -

domingo, 16 de octubre de 2016

Dibuja

DIBUJA.

Sucio armario blanco.
Albergas mi mañana
Siempre abierto
En el primer plano de mi mirada.
Ya no existes
Apenas quiero que exista nada.
Ni el cojín de mis pies
Ni mis pies, ni mi palabra.
Se fue quemando mi vida
No sabia que hubiera fuego en mi alma
Y ya quemada y en cenizas reducida
Queda solo humo que ahoga mi calma.
Ansiada silueta del futuro
Tampoco existe y esta marcada
Por un pasado oscuro y un presente en llamas.

Y Qué me queda

Soledad de fiesta acompañada
Largos minutos esperando rechazos
Discusiones con desconocidos
Por desconocidas causas
Irracionales motivos
Para llorar en la cama.
Ver en tu agobio
Mi ansiedad mas labrada
Ver que mis intentos
No sean mas que baladas
Ver como la lluvia derrocha el agua
Que a mi sed de ira saciaría
Y acabaría, con tus pestañas
Mojadas de lagrimas.

Apagaré las luces para no ver mis pies
Para no sentir que exista
Morfina barata.
No envidiare al humo que sale de mi boca
El puede irse
Como tu soledad
Y ahí estas
Con la mano en mi espalda apoyada.

crr

.....

nunca esperes nada de nadie

viernes, 14 de octubre de 2016

Al dia de la hispanidad

Hay cierta incertidumbre en las palabras que solo aclaran los actos.

El día de la hispanidad, llamadme loco, debería ser una fiesta de hermandad, fraternidad y solidaridad para con el resto del mundo, en el que históricamente tanto hemos intervenido.

Cuando veo soldados, armas desfilando, como si las armas pudiesen tener un fin positivo en sí mismo,  miro a la gente y no veo nada nuevo.

Hay quien que se avergüenza de España y quien la ama como si su corazón pudiera amar a 48 millones de personas .

Entonces me doy cuenta de que no somos Estados Unidos, ni somos Francia, ni somos Israel. Hay en la frente del español una tolerancia innata, una idiosincrasia que abruma la esencia misma de nuestra especie, hay tanto por lo que festejar, tanto vino que beber, tanto que vivir, tantas cosas que al nombre de español responden y merecen, tanto odio que olvidar, tanta historia que aprender, mirarse en tantos ojos, y en lo que nos queda por hacer...

No entiendo por qué sacar tanques victoriosos, ni besar banderas con los ojos abiertos, (nunca un beso de amor se dio con los ojos abiertos).

Yo amo España porque en España viven mis seres queridos, porque es donde puedo hablar y que se me entienda, porque esta es la tierra de mis padres y la de Lorca, Vicente Alexaindre, Alberti, Bécquer y Cernuda, Lope de Vega y Góngora, Velázquez, Murillo, Picasso y tantos otros desconocidos, verdaderos amantes de España que no tienen desfiles ni se escuchan entre sus campanas. Solo la muerte conoce, en su frente de yunque y espada, una alfombra de sangre para los asesinos, su jornal y su guadaña.

Pobre del que mate por España, que mi tierra no dispara sino abraza. Pobre del que alza el brazo y su añoranza que no hay tiempos que devuelvan gloria ni gloria que justifique una matanza.

martes, 27 de septiembre de 2016

Oda a Oriente

En Oriente, escribe prudente
el fuego y suspiran las nieves,
marchitan petalos tulgentes
y renace el mundo cuando quiere.

En el devenir de un lobo solitario,
donde el viento se confunde
con el pan matutino,
con la sangre,
con el camino.

En el sol rojo y amarillo,
donde se quema cobre
y poesía, nació la luz,
ingrávidamente,
a la sombra de la vida,
donde no pasa el tiempo
ni se escuchan canciones,
donde un mañana es todavía
y todavía acaba en mañana,
y todo acaba en nada,
y tantos oidos nos llevaron
en tantas direcciones,
y a tantas batallas.

No supe, no pude, no quise
sembrar flores, arrancar pieles,
vestir de ti orgulloso.

No supe, no pude, no quise
pulir palabras, pintar paredes,
mirarme en tus ojos.

viernes, 16 de septiembre de 2016

Infinito

Elegancia ternera de una vaca
regente y sobre los puños de roca,
de la Tierra que no es poca
y de un beso en una estaca,
que labra Juanillo, el pasiego,
-estalactita de las nubes-
que por sendero de rías anduve
y todo lo que tuve, lo retuve.

Piedra sobre piedra y
prolongan en madera,
que no siempre un corazón
termina en Omega.
Así construyen un balcón
como fruto de la hiedra
sobre los topillos que escarban
sumergiendo la carretera.

Se me derramaron ojos verdes
que oxidaron como el cobre
envueltos en albal ocre
por una distancia rebelde.
Se me derramaron redes de gotas
que apresaron truchas sobre el fango.
Tal vez haya rodado como una pelota
en una senda.

Pero no la ande yo:
soy solo guadaña contra hierba.

(Y si no, otro gallo cantará)

miércoles, 14 de septiembre de 2016

Benjamín Prado

EL DÍA EN QUE DEJE DE QUERERTE

Sé que llegará el día en que deje de quererte.
Todo será tan rápido:
primero pensaré que la vida se acaba,
 que nunca fui más lejos que al dejarte marchar;
después vendrá el olvido.
 Estos poemas hablarán todavía de nosotros
 pero de tí y de mí, ya no, ya nunca más.
Cuando África amanezca cubierta por la nieve
y en los cuadros de Goya luzca el sol.
 El día en que las águilas se vuelen de los dólares,
Pompeya se despierte de su sueño a la sombra del volcán,
entonces, sólo entonces dejaré de quererte.
El día que no acabe a las doce de la noche.
El día en que el cielo de Marte cubra el cielo
 o Raskolnikov salga de ‘Crimen y castigo’
a poner unas rosas en la tumba de Dostoievsky,
entonces
todo habrá terminado,
no te voy a querer.

Para hasta que eso ocurra,
sólo tú y yo
podríamos
separarme
de ti.