miércoles, 18 de mayo de 2016

Tango suicida

Sangre negra de esta herida brota, 
no dejo de pensar que te deje marchar. 

Nunca había estado un alma tan rota 
desde que tu no estas no quiere recordar. 

Se paso una vida entera 
y yo solo guardo el recuerdo 
de una pocas horas. 

Era primavera, 
el sol salió ese día 
por ponerse a tu vera. 

Y el olor de un día de enero, 
estribadito en tu agujero, 
sígue en mi cabeza. 

Y un verano juntos de la mano, 
y me pasao la noche fuera. 

Ya todo el año me hace daño 
y me vuelvo a llevar 
a patadas con la primavera. 

Junto a las hojas que el otoño vino a derribar 
me deje llevar... me deje llevar. 

Que te corre por las venas, 
que te noto que te falta, nena, 
temperatura, ¿que algo te hiela? 
eso me apura, toda una vela. 

Deja que te diga, nena, 
que lo nuestro no es equitativo, 
todas las noches que estoy contigo 
tu eres quien come, yo soy comido. 

Deja que te diga la razón 
si tu imaginación 
no encuentra una sola respuesta. 

Tu deja que te clave en un arpón, 
justo en el corazón, 
así lo mismo te contesta. 

Morir, sin mas, pues nadie me ha venido a despertar. 
No estas, me abrí, y nadie me ha venido a despedir. 

Sin nada mejor, que andar por dentro hurgándome, 
sin nada mejor que hacer, tostándome al sol, 
hurgando en el recuerdo y no lo entiendo mejor que ayer. 

-Dinos que te pasa 
-Estoy jodido, perdí la conciencia, 
y ahora ando siempre sumergido 
en montones de mierda. 

-No ha dormido bien el señorito 
-Iros a la mierda 
-Que no se acostumbra a estar solito 
en esa cabeza. 

Dices que te hago daño, 
¿es que no entiendes que te extraño a mi manera? 

Ya que preguntas, pa' ahogar mis penas, 
me fui de putas la noche entera. 

Dijiste que nunca mintiera, 
que dijera la verdad aunque duela. 
¿Por que me miras de esa manera? 
Después te fuiste, 
y "adiós muy buenas" 

Deja que te diga la razón 
si tu imaginación 
no encuentra una sola respuesta. 

Tu deja que te clave en un arpón, 
justo en el corazón, 
así lo mismo te contesta. 

Morir, sin mas, pues nadie me ha venido a despertar. 
No estás, me abrí, y nadie me ha venido a despedir. 

Hoy noto que no, 
que no me da la gana, yo la vida doy por saber 
si un mundo mejor esta esperándome mañana, 
un mundo mejor que ayer. 

Anda y cuéntale a tu diosecito que aquí huele a mierda. 
Y dijo Judas: "solo necesito un trozo de cuerda" 

-No ha dormido bien el señorito 
-Iros a la mierda 
-Que no se acostumbra a estar solito en esa cabeza.

viernes, 13 de mayo de 2016

Como el café

Para ti, como el café,
estoy manchado,
pero aún así, como es,
te lo tomas y otra vez,
dejándome de lado
y escudandote en tu fe,
anuncias cn tus labios mojados
que no sabes por qué,
por qué ando tan errado
y me sueño en tu querer.

martes, 3 de mayo de 2016

sábado, 30 de abril de 2016

Soneto Mayúsculo

Si fuera yo el marinero que mira
el cielo en busca de luz que le guiara
la barca oscura sobre el agua clara,
vería estrellas quemarse en una pira.

¡Los astros giraron como una espira!
El cielo dejó entonces de ser mampara
para ser feliz meta que ablandara
la piel del marino que le suspira.

¡Gracias estrellas! Por ser astillero
del barco que se quedó sin el faro
de llama, calores, consuelo y amparo.

¡Venid astros! Golpeadme con acero.
Tened entonces bien que os quiero claro,
tened entonces claro -que Yo- os quiero.

jueves, 28 de abril de 2016

Deberes humanos

Escribamos en el tiempo,
en la memoria, en la honra
de los hombres y de las
mujeres que, a estirpe redimida,
en su aliento decoran
y, luz de vida,
en su gesto rememoran
el noble arte del servir.

Acentuemos en las jaulas
de barrotes y manecillas,
en lo cuantificable
del minuto y del día,
el emocionar humano
y su esencia de ambrosía,
bebamos con el sediento,
cantemos a cada ilusión
y a cada momento,
por el tiempo renacido
del sueño y la poesía.

GR-TV

martes, 26 de abril de 2016

Hay cosas que no importan

como el agua que se te pega a la piel cuando sales de la ducha de la playa o la manera en la que miras al final del aire cuando piensas sobre algo que acabas de leer. Tampoco importa cómo cruzas las piernas después de comer, ni cómo te humedeces los labios después de dar un bocado a una manzana. Ya no importa que no te gusten los guisantes, ni que le eches kétchup a todo. No importa que odies el mono de whatsapp y que nunca le pongas tilde a todavía.

Hay cosas que nunca importaron, como tu manera de hablar cuando hablas con mis padres. Tampoco importa el cansancio de tu lengua por las mañanas, cuando arrastras las palabras como quien tira de un avión. No importa que apoyes los codos en la mesa, que te llenes los labios de pasta de dientes, que no te guste la ginebra. Que me confieses que cuando me llamas cuando estoy enfadada es porque te gusta escuchar las palabras entre labios fruncidos. Ya no importa cómo hueles, ni cómo sabes por las mañanas en la cama y no importa que se te caiga el pelo en la frente.


Hay cosas que ya nunca importarán, como tu camisa roja y azul o tus vaqueros negros. No importará cómo girabas la cabeza cuando no entendías lo que quería decir, ni cómo cerrabas los ojos y arrugabas la nariz cuando intentabas no reírte. No importará la manera en la que piensas con el dedo índice sobre los labios, ni cómo sonreías cuando me arreglaba el pelo en tus gafas de sol. Tampoco que odies mi música y mis zapatos, a mi amiga Manu y nuestra foto al lado de mi cama. Ya no importa que no te guste mi vestido blanco porque ya no importa nada de esto, igual que no importa que esté escribiendo sobre ti a estas alturas del año porque, en realidad, a finales de abril nada importa de verdad.